
El relato describe una amenaza constante para las personas, en este caso, para los emprendedores. Aquellos que no cultivan la virtud, "su Don", viven de igual manera en la sociedad y son aceptados por todos, ¡y hasta pueden ser exitosos!, pero no de la manera que podrían emprendiendo - así ellos se dañan - un flagelo propio, que te impide gozar de la vida.
El autor anima a aquellos que no se dan cuenta a "emprender el vuelo", pues han nacido con la capacidad. Él advierte que mientras más avanzan caminando más pierden, más se hieren, más tropiezan, mientras que volando gozan, proyectan alegría y satisfacción.
Y a tal grado llega esa satisfacción que inspira y es modelo para otros, en cambio, si no vuelan, no gozan ni brillan, y esto a nadie atrae, pues el hombre goza de lo bello y maravilloso y no de aquello que es común.
Finalmente cabe preguntarnos ¿cuándo dejaremos de caminar?
Saludos a todos!!!